Enrique Villarreal Ramos *

 

El derecho a la educación

En primera instancia, el derecho a la educación ha estado ligado a la noción de garantizar el acceso universal a la escolarización desde los niveles básicos hasta los superiores. Si bien en términos formales las políticas educativas de los países latinoamericanos se han comprometido con aquel principio, y en la práctica han tenido variados resultados, es evidente que el esfuerzo educativo no se puede limitar simplemente a que cada vez más personas obtengan un certificado escolar.

La competencia global, la economía del conocimiento, y las tecnologías de la información y la comunicación, entre otros factores, están determinando que el derecho a la educación se transforme en el derecho a aprender, lo que nos conduce al concepto de educación de calidad.

También, el oleaje democratizador mundial y la lucha por la creciente universalización de los derechos humanos, del cual el derecho a la educación es uno de ellos, conlleva a que éste también signifique, como una tercera dimensión del derecho a la educación, la inclusión, el trato digno y la igualdad de oportunidades.

 

El difícil camino a la calidad educativa

Si bien en América Latina impera la heterogeneidad y las desigualdades entre los países (y al interior de ellos), lo que dificulta las generalizaciones, pese a ello, se pueden extraer algunos rasgos promediales para caracterizar su situación social y educativa. Para empezar, es importante mencionar que durante la primera década del siglo XXI la tasa de crecimiento anual fue de casi 5% en promedio. Ello se reflejó en el PIB promedio por habitante, el cual pasó de 8,400 dólares en el 2000 a 9,600 en 2010. Este crecimiento permitió que, según la clasificación del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, la mayoría de las naciones de la región pudiera transitar de un nivel de desarrollo humano medio a uno alto, lo que se pudo observar que, entre el 2000 y 2010, las personas cuyos ingresos se situaban bajo la línea de pobreza se redujera de 43.9 a 35.4 por ciento.

El favorable contexto económico y social que vivió América Latina en el nuevo siglo coadyuvó en el incremento del gasto público en educación como porcentaje del PIB, de 4.5 a 5.2, entre 2000 y 2010, incluyendo el porcentaje del gasto por estudiante, que se elevó de 14.1 a 16.1 en el mismo periodo. En la primera década de este siglo, en términos generales, la matrícula educativa ha crecido, al igual que ha disminuido la tasa de deserción, aumentando la tasa de retención o sobrevivencia escolar, y una tendencia hacia la universalización de la educación.

Concretamente, en la educación superior latinoamericana, la tasa de estudiantes por cada cien mil habitantes aumentó de 2,316 en 2000 a 3,328 en 2010, más del 40% de incremento, a pesar de que bajó el gasto público por habitante, de 43.5% del PIB a 29.7 en ese mismo lapso.  Sin embargo, sólo uno de cada 10 (entre 25 y 29 años) completó cinco años de enseñanza universitaria.

Esta última cifra nos indica que, más allá de los avances en la universalización de la educación en América Latina (mayormente opacados cuando el análisis destaca a los países más pobres y a los grupos de más bajos ingresos y marginados de cada uno de ellos), el anhelo de la calidad educativa sigue lejano, principalmente si se le considera en una dimensión amplia, es decir, cuando se incluyen las condiciones sociales, los insumos, el capital intelectual (docentes), el aprovechamiento escolar y los resultados académicos.

Con relación a las condiciones sociales, no obstante los adelantos en el desarrollo humano (anteriormente mencionado), en la región la pobreza sigue afectando a más de un tercio de su población (y en algunos países a la mitad o a un mayor porcentaje de la misma), particularmente a la que vive en las zonas rurales y en las indígenas. Sin olvidar que Latinoamérica es la región más desigual del mundo, con la mayor concentración de la riqueza. Con referencia a los insumos, los indicadores son muy variables, pero respecto del más importante –la docencia–, la tendencia regional ha sido el incrementar el número de profesores, no así a elevar su profesionalización, al grado que en algunas naciones la mitad o más de aquellos no se ha certificado como maestros.

Esta situación sin duda afecta en las escuelas, las familias, el aprovechamiento y los resultados académicos. La ausencia de calidad educativa perjudica mayormente a los estudiantes pobres, ocasionando un círculo vicioso, ya que tendrán menores posibilidades para desarrollar sus capacidades, lograr mejor aprovechamiento escolar y oportunidades profesionales para desenvolverse exitosamente en la sociedad, y así poder salir de la pobreza. La inequidad reducirá oportunidades y las incrementará para los estudiantes que se encuentren en mejor situación social.

Ahora bien, con relación a los resultados académicos en educación básica, conforme a lo evaluado por PISA (2009) en nueve países latinoamericanos, 58% de los estudiantes en matemáticas, 45% en lectura y 48% en ciencias no alcanzaron el nivel II de desempeño, es decir, no demostraron aprendizajes básicos (dos o tres veces inferior al promedio de los países de la OCDE). En la enseñanza superior los indicadores latinoamericanos son muy variables, pero un parámetro que permite vincular condiciones, insumos, aprovechamiento y resultados, es el nivel de empleo de los egresados. Así, según el informe de la OCDE, en el 2011 Chile y México tuvieron tasas de desempleo entre los adultos con educación superior, de 5.4 y 4.8 por ciento, respectivamente. Específicamente en México, jóvenes entre 15 y 29 años, estudian en promedio 5.1 años, uno de los lapsos de tiempo en educación más corto entre los integrantes de la OCDE (dos años menor que su media).

En fin, son diversos los indicadores que se pueden considerar para medir las deficiencias en la calidad educativa, pero lo que interesa destacar aquí es que dicha problemática tiene un carácter regional, que su origen se ubica en los niveles educativos básicos, y que el tema de la calidad es multidimensional y multicausal, dependiendo en gran medida de las condiciones socioeconómicas y de las políticas públicas.

Lograr la calidad educativa en la enseñanza superior se dificultará de no superar la problemática estructural que afecta a la educación latinoamericana en sus niveles básicos.

 

Calidad Educativa

Conforme a lo definido por la UNESCO, la calidad de la educación superior es un concepto multidimensional que comprende las funciones sustantivas de docencia, investigación y extensión, incluyendo la administración, el financiamiento y la infraestructura. Entre sus recomendaciones, impulsa además establecer normas de calidad comparables con las de reconocimiento a nivel internacional, tales como la transparencia, la rendición de cuentas y la sustentabilidad.

Para la autoevaluación interna y la evaluación externa, se contempla el personal académico (productividad, actualización, etc.), los estudiantes (admisión, eficiencia terminal, titulación, etc.), la evaluación del aprendizaje (mecanismos, estímulos, etc.), el currículo (normativa, programas, etc.), entre otras categorías y criterios que serán traducidos en indicadores cuantificados y calificados conforme a un estándar de calidad. La evaluación incluirá la fundamentación, las recomendaciones y las observaciones para la mejora del aspecto revisado. La acreditación podrá ser el resultado de alcanzar un determinado grado de conformidad de las categorías y criterios analizados y evaluados con normas convencionalmente definidas y aceptadas entre el acreditado y el acreditador.

Organismos acreditadores de la calidad

En América Latina la dinámica en favor de la calidad educativa es relativamente reciente, aproximadamente de dos décadas a la fecha, cuando comenzó a incluirse como objetivo dentro de las políticas y programas gubernamentales sobre educación. En parte fue una respuesta a la crisis económica (a la necesidad de eficientar recursos), aunque también, en buena medida, al imperativo de adecuarse a las nuevas circunstancias derivadas del nuevo modelo de desarrollo caracterizado, entre otros rasgos, por el protagonismo del sector privado y la inserción a la globalización. Asimismo, la emergencia de la sociedad de la información y el conocimiento hace de la calidad educativa una precondición y una cualidad de la misma.

La incorporación a la dinámica de la calidad educativa en la educación superior, concretamente, se reflejó en el establecimiento de diversos organismos especializados de evaluación y/o acreditación de las instituciones de enseñanza superior. En cada vez más naciones latinoamericanas ya existen instituciones, agencias o sistemas de evaluación, certificación y acreditación.

En México destacan la Secretaría de Educación Pública, la Asociación Nacional Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES, 1950) y el Consejo para la Acreditación de la Educación Superior (COPAES, 2000), institución ésta autorizada para conferir el reconocimiento oficial a los organismos acreditadores como es el caso del Consejo de Acreditación en la Enseñanza de la Contaduría y la Administración (CACECA, 2003), el cual durante más de 10 años ha demostrado su eficacia, eficiencia y confiabilidad para acreditar programas académicos en su área de especialización.

A partir de estos esfuerzos nacionales, en Latinoamérica se busca establecer marcos de acreditación, organismos y mecanismos de evaluación y cooperación regional, tanto en un ámbito general como especializado. Por ejemplo, en el 2003, se crea la Red Iberoamericana para la Acreditación de la Calidad de la Educación Superior con la misión de promover la cooperación e intercambio entre los sistemas universitarios y potenciar sus esfuerzos de evaluación y acreditación en cada uno de sus integrantes y a escala regional. De alcance subregional, merecen destacarse organismos como el Consejo Centroamericano de Acreditación de la Calidad de la Educación Superior y el Mecanismo Experimental de Acreditación del Mercosur.Como organismos de alcance regional, sobresale el Consejo de Acreditación en Ciencias Sociales, Contables y Administrativas en la Educación Superior de Latinoamérica (CACSLA, 2009). De origen mexicano, CACSLA nace con los objetivos de fortalecer e impulsar los programas académicos  en  estas áreas de las instituciones de enseñanza superior, y de lograr su acreditación para alcanzar los estándares exigidos por la calidad educativa. A decir suyo, “en el entorno latinoamericano, la acreditación permite a las universidades efectuar comparaciones y parámetros para evaluar la calidad de la educación en la región y contribuye a la  movilidad de estudiantes, de docentes e investigadores para el intercambio científico y tecnológico entre los países miembros”.

Reflexión final

En los últimos quince años se han dado pasos importantes hacia la calidad educativa en la educación superior latinoamericana. Destaca de manera importante el creciente consenso sobre el imperativo de la calidad, que se ve reflejado cotidianamente en las instituciones de enseñanza superior y en la existencia de organismos evaluadores y acreditadores nacionales e internacionales. Cada vez existen más universidades que han hecho de la calidad una praxis de mejoramiento continuo en las diversas modalidades y niveles académicos.

Empero, la calidad no se puede ver circunscrita a un nivel educativo ni solamente como un asunto meramente escolar. Como se vio, resulta fundamental que todo el sistema educativo quede involucrado dentro de la dinámica de la calidad, para que realmente se puede calificar como un “sistema de calidad”, un todo articulado bajo criterios estandarizados, aplicados y revisados constantemente para que la calidad misma sea mejorada como una teoría y una metodología académico-administrativa. En este sentido, es obligado que se produzca una retroalimentación de los niveles superiores con los básicos para que la calidad realmente sea un sistema integrado. Finalmente, como parte de la multidimensionalidad de la calidad, se requiere que los poderes públicos y los actores económicos y sociales involucrados con la educación generen óptimas condiciones culturales, socioeconómicas y del entorno familiar; un clima escolar sano, insumos adecuados, poderoso capital intelectual y recursos indispensables para alcanzar una calidad educativa, que realmente pueda incidir en la superación de las desigualdades e inequidades imperantes en América Latina.

Fuentes

- CACSLA, Información básica, CACECA, 2014.Enrique Villarreal Ramos, Autonomía universitaria y calidad educativa, CACECA, año 5, no.31, septiembre-octubre de 2013, pp.21-26OCDE, Panorama de la educación 2013, OCDE.

- Roberto, Rodríguez Gómez, Acreditación de la educación superior. El panorama latinoamericano, campus Milenio, Núm 49, 2003Simon Schwartzman, El futuro de la educación en América Latina y el Caribe, Séptima Reunión del Comité Regional Intergubernamental del Proyecto Principal de Educación en América Latina y el Caribe Año 2001UNESCO, Conferencia Mundial sobre la Educación Superior. La educación superior en el siglo XXI. Visión y acción. Informe Final, París, 1998.Id. Informe regional sobre la educación para todos en América Latina, Oficina Regional de Educación para América Latina 2011Id. Situación Educativa de América Latina y el Caribe: Hacia la educación de calidad para todos al 2015. Hacia la calidad educativa para todos, Oficina Regional de Educación para América Latina, 2013.

* Doctor en Estudios Latinoamericanos. Profesor universitario. Colaborador en diversos medios especializados.

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Adela Morales Parra[1]

Roxana Loubet Orozco[2]

 

La evaluación y la investigación son dos aspectos que forman parte de la actividad sustancial de las Instituciones de Educación Superior (IES). La primera, desde una perspectiva organizacional, es un proceso que persigue la mejora continua de las organizaciones a través de la detección oportuna de problemas que impidan el cumplimiento de los objetivos y metas planteados en los planes operativos y académicos. Y la segunda es una de las actividades más importantes de las universidades para generar e innovar el conocimiento que se aplica en el proceso de enseñanza. En este sentido, es importante entender cuál es la razón de ser de la evaluación en las instituciones educativas y cuál es el camino o ruta que van delineando los organismos evaluadores para las IES, en el ámbito de la investigación. La ruta a seguir en este texto está orientada sobre el eje de estas dos interrogantes.


 

La razón de ser

La búsqueda de la calidad educativa a nivel mundial, así como la racionalización del presupuesto público, orientaron a los países a generar políticas que permitieran establecer mayores grados de eficiencia y eficacia en los sistemas educativos. En México, estas políticas quedaron plasmadas en el Programa de Modernización Educativa (1989-1994), por el que se determinó que la rendición de cuentas en el ámbito académico y organizacional debería de llevarse a cabo por parte de las universidades a través de los procesos de evaluación y acreditación, tanto de los programas académicos como de los procesos administrativos. Esto originó la necesidad de contar con organismos encargados de llevar a cabo esos procesos de evaluación y acreditación, surgiendo con ello en el año de 1991 los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES) y el 24 de octubre del 2000 el Consejo para la Acreditación de la Educación Superior (COPAES). Mientras que el rol principal de los CIEES es la de evaluar las funciones de las instituciones de educación superior, el COPAES acredita a los organismos evaluadores que fungen a su vez como instancias acreditadoras de los programas académicos de educación superior.

La institucionalización de la evaluación y la acreditación en el sistema educativo en México no solamente genera rendición de cuentas, sino que también determina de manera progresiva modelos académicos organizacionales que están anclados por las categorías y parámetros contenidos en los programas de los organismos evaluadores.

En este sentido, es importante para las universidades y para los organismos que se establezca de manera clara y puntual qué se busca con la evaluación. Esto es fundamental, ya que el entender el sentido orientador de los organismos propicia que los sujetos involucrados en estos procesos tengan mayor certidumbre de hacia dónde se dirigen al participar en la evaluación. Por ello, es esencial que la capacitación por parte de los organismos evaluadores se oriente hacia el ser de la evaluación y hacia la explicación de la construcción del modelo de programa académico que ha de dibujarse bajo la filosofía del organismo evaluador.

Consideramos aquí que el construir un proceso de comprensión del significado de la evaluación puede suscitar un cambio en la lógica de los programas académicos; y que dicha evaluación sea concebida más que un acto mecanizado y burocrático centrado en el cumplimiento de evidencia documental requerida por el organismo evaluador. Cuando se realiza el proceso evaluativo por parte de las universidades y no se entiende la lógica de la evaluación, siempre existirán vacíos e incongruencias en las categorías evaluadas y el trabajo no se llevará a cabo sistémicamente. Así, la razón de ser de la evaluación tomará sentido en la medida en que los organismos evaluadores y las IES determinen esa lógica y establezcan hacía donde se dirigen con esos procesos y cuál es el beneficio real que obtendrán las IES en su quehacer educativo.

Sin lugar a dudas, el incremento de la calidad educativa y la eficacia de los recursos es la meta final de la evaluación, pero para llegar al cumplimiento real se ha de trabajar no solamente desde la perspectiva del concepto de la evaluación ni del cumplimiento nominal de los requerimientos, sino desde una observancia sustancial de un cambio en la lógica de la formación de los sujetos que conlleve a una verdadera transformación de la sociedad.

 

 

La ruta a seguir

Es evidente que los procesos de evaluación seguirán aplicándose en las IES. Bajo este esquema, la ruta de las IES está determinada en la lógica de la evaluación de los programas académicos y de la evaluación institucional, en general. El avance de las universidades hacia el cumplimiento de sus logros institucionales deben de analizarse en el marco de las evaluaciones. Es menester, entonces, que las universidades hagan un balance para analizar sus avances reales a partir de sus procesos evaluativos en la idea de reflexionar en torno a la manera que han logrado transformar estos procesos a su función sustantiva que tienen como universidad.

La evaluación y la acreditación es la vía que se les ha generado para sistematizar sus procesos e incrementar la calidad educativa. De esto no queda la menor duda. Pero ese camino debe de estar consensuado y concientizado por parte de las IES y los organismos evaluadores. La transformación de las estructuras universitarias es un hecho real, no obstante debe de haber un entendimiento que permita la observancia de los requerimientos que le demanda el organismo evaluador y la realidad a la que se enfrenta la institución. Bajo esta dinámica, la pregunta esencial sería ¿hacia dónde van las universidades y que tipo de institución educativa se va determinando a partir de las evaluaciones externas?

El estudio sistemático de las categorías a cumplir es un ejercicio que debe ser obligatorio para las IES. En este sentido, se debe de tener claro: ¿Qué buscan esas categorías? ¿Cuál es el sentir del organismo evaluador en su proceso reconstructivo de las IES? Es evidente que los organismos externos, al diseñar sus modelos evaluativos, traen una filosofía que está determinada en el modelo y su implementación va orientada a generar una sistematización de las acciones cotidianas de estas instituciones; pero más allá de los aspectos reglamentarios y nominales hay que entender la esencia constructiva de esos modelos que van orientados, evidentemente, a generar una reconversión académica en aras de lograr la calidad educativa. Y esa filosofía deberá de ser aplicada al programa educativo y a la institución misma que deberá de coincidir con su esencia filosófica. La ruta está determinada, y en tanto no surjan nuevas políticas educativas, la evaluación y la acreditación estarán vigentes en la vida académica de las IES.

 

 

La contribución de los organismos en el proceso de investigación

Como se comentó con anterioridad, la investigación es un factor esencial en la vida académica de las IES, la generación del conocimiento solamente se puede llegar por la vía de la investigación y la renovación del proceso de enseñanza, mismos que son atendidos bajo la dinámica de la investigación. Las universidades o los institutos de investigación son los encargados de proveer a la sociedad de explicaciones teóricas o empíricas sobre las problemáticas que se presentan en la realidad social. Por ello es importante que exista un orden y una sistematización en este aspecto tan relevante que provee de una vida sustanciosa a las instituciones educativas.

En este sentido, a pesar de su importancia, la investigación es uno de los puntos que representan mayores problemas al momento de ser evaluados, ya que a pesar de ser un factor importante, el núcleo de investigadores por lo general es pequeño. O bien las líneas de investigación son dispersas y no están acorde a los programas académicos.

Bajo este contexto, es importante plantearnos la siguiente interrogante: ¿Cuál podría ser la contribución de los organismos evaluadores para que las universidades cuenten con investigaciones que coadyuven a impulsar sus programas académicos y a generar recursos humanos vinculados con la realidad social y empresarial?

Un punto significativo que se puede observar en la aportación que generan los organismos evaluadores es el establecimiento de las normatividades. En el caso particular del Consejo de Acreditación en la Enseñanza de la Contaduría y la Administración (CACECA), se busca que la institución cuente con una normatividad orientada específicamente a la actividad de la investigación. Contar con una reglamentación garantiza un eje ordenador que establecerá las directrices de esta actividad, por lo que todo lo concerniente a esta actividad deberá ser revisado primero bajo la lupa de esa normatividad. Otro aspecto importante son las líneas de investigación, en este sentido se va buscando que exista una congruencia entre la normatividad, los programas institucionales y el currículum. Con ello se garantiza que las investigaciones están regidas por el reglamento de investigación que están contenidas en los programas institucionales y académicos.

Un aspecto importante a identificar en los proyectos que están desarrollando los investigadores es que estén relacionados con las líneas de investigación establecidas por los cuerpos académicos o por el núcleo de investigadores. De igual manera se busca que los docentes participen en la investigación, pero que cumplan con un perfil pertinente en las áreas temáticas de su profesión y de las líneas. Cabe señalar que el organismo evaluador no establece las líneas, sino que es la misma institución académica que las determina en función de sus necesidades y problemáticas con las que se vincula.

Otro punto significativo son los recursos financieros, puesto que sin la existencia de un presupuesto destinado a incentivar la investigación es difícil que se pueda llevar a cabo. En este sentido, al integrarse en los criterios de evaluación se va orientando a las IES para que se considere este aspecto dentro de sus programas presupuestales; que la investigación no quede plasmada solamente como una idea sino que se haga efectiva, además de pertinente, y con ello las universidades o institutos de investigación realmente se vinculen con las problemáticas que requieran de explicaciones sociales o empresariales. La solicitud de que las investigaciones realizadas puedan ser susceptibles de recibir premios o distinciones invita a las instituciones a que den a conocer sus proyectos a otras sociedades del conocimiento y que puedan ser distinguidas si son consideradas innovadoras o importantes para el campo de la ciencia.

 

 

Conclusión

Estas breves reflexiones sobre los procesos de evaluación y acreditación nos permiten entender que el trabajo en las instituciones educativas debe de ser colectivo para que realmente el proceso de evaluación impacte en la calidad académica. La verdadera evaluación va más allá de la sistematización de la información vertida en las carpetas que se le presentan al evaluador, por lo que el ser de la evaluación deberá estar acorde a las directrices establecidas por la institución y el modelo evaluativo de los organismos externos y que lo sistematizado en las carpetas se vea reflejado de manera cotidiana en la vida académica de estas instituciones.

 

Bibliografía consultada

CACECA. Documento autoevaluación .

CIEES, Marco de referencia general para evaluar las funciones y los programas educativos de las Instituciones de Educación Superior. Documentos fotocopias.

COPAES. www.copaes.org.mx

Morales Parra, Adela (2007), Los procesos de evaluación y acreditación: un estudio de caso: La facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Edit. UAS. México.

Poder Ejecutivo Federal. Plan Nacional de Desarrollo 1989-1994. Fotocopias.

 

 

[1] Dra. en Educación; Coordinadora del Instituto de Investigación para el Crecimiento Económico y Social (IICES) y profesora e investigadora de la Universidad Pedagógica del Estado de Sinaloa (UPES).

[2] Dra. en Educación; Profesora e investigadora de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), integrante del grupo IICES.

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Carlos Alberto Barrera Franco

 

A más de dos décadas sigue vigente la apuesta de académicos y empresarios por posicionar el conocimiento como impulsor de las organizaciones hacia la innovación. Hoy en día la gestión del conocimiento se instaura como un instrumento indispensable para todas aquellas organizaciones que no sólo buscan romper la barrera de la incertidumbre y del riesgo, sino comprender el presente para crear su propio futuro en el marco de la economía del conocimiento.

 

 

La organización y la economía del conocimiento

Como es bien sabido, las dinámicas económicas derivadas de la apertura gradual de los mercados a partir de la década de los ochentas han influido de manera determinante en la configuración y operación de las organizaciones empresariales. Sus estructuras y procesos han sufrido adaptaciones orientadas a la adquisición de ventajas comparativas y competitivas a fin de obtener y preservar un posicionamiento que reditúe en un bienestar para la organización.

Ante la vertiginosa velocidad de cambio, la incesante competitividad y la frecuente inestabilidad del entorno económico, las organizaciones se han enfrentado a diversos obstáculos que han mermado su consolidación. Por ejemplo, la incertidumbre derivada de un desconocimiento eminentemente contextual pone en duda la toma de decisiones, influyendo posteriormente en la acción certera de la organización ante la proximidad de un perjuicio u obstáculo derivado mejor conocido como riesgo.

A partir de dicha apertura económica, diversos sectores comenzarían a gestar una serie de estrategias e instrumentos orientados a la mejora de la calidad, al perfeccionamiento de los procesos de producción y distribución, a la generación de nuevos productos y servicios, entre otros, con la premisa principal de resarcir el impacto de la incertidumbre y el riesgo en el proceso de maduración de las organizaciones, así como para lograr el posicionamiento deseado en el mercado.

Sin embargo, fue hasta principios de la década de los noventas cuando una serie de académicos y empresarios[1] comenzarían a estudiar un fenómeno originado en diversas empresas japonesas, así como la aparición de lo que más tarde se denominaría “la economía del conocimiento”.

Este sector emergente de la economía moderna posicionaría al conocimiento como el elemento fundamental para la generación de valor y riqueza, así como el principal propulsor del desarrollo y de la capacidad de innovación en las organizaciones, tal y como comenzaba a manifestarse en gran parte de los sectores industriales japoneses desde principios de la década de los setentas.

Cabe mencionar que para aquel momento el paradigma predominante de la gestión se remitía a la tradición de la administración occidental en el que se aludía a la organización como una estructura generadora de información a partir de la recolección y procesamiento de datos meramente cuantitativos; mientras que su contraparte oriental se dedicaba a la valoración objetiva de información cualitativa a fin de generar nuevos conocimientos que favorecieran en sus procesos de innovación.

Diversos sectores industriales de Japón, tales como el automotriz, electrónico, tecnológico, informática, de telecomunicaciones, robótica y aeroespacial, comenzarían a revolucionarse a través de la sinergia que emprenderían órganos gubernamentales, económicos, educativos, científicos y tecnológicos con empresas como Honda, Canon, Matsushita, NEC, Sharp y Kao, las cuales se caracterizarían principalmente por la implementación de actividades que fomentaban la creación y valoración de nuevo conocimiento en todas las estructuras organizacionales.

 

 

Gestión del conocimiento como herramienta estratégica

Las prácticas de dichos clústers industriales orientales, los estudios emergentes de académicos y empresarios occidentales, sumados al surgimiento de la economía del conocimiento, formarían el entorno propicio para la aparición formal de la gestión del conocimiento[2] como un instrumento sistémico y holístico de auto-conocimiento y auto-renovación organizacional que situaría el conocimiento de cada uno de sus miembros como el recurso intangible de mayor valía.

La gestión del conocimiento trascendería a los instrumentos empleados para el procesamiento de datos e información para integrarlos a un conjunto de procesos organizacionales dedicados a la identificación, recolección, almacenamiento, valoración, disposición, transferencia, empleo, capitalización y generación de nuevos conocimientos al interior de una organización, sin distinción de jerarquías ni funciones, y con la principal finalidad de coadyuvar a la adquisición, desarrollo y maduración de capacidades que propician la obtención de ventajas comparativas y competitivas.

Diversas teorías del conocimiento aplicadas a los entonos organizacionales darían paso a la aparición de modelos de gestión del conocimiento, los cuales tendrían en común la identificación de tres niveles de creación de conocimiento al interior de las empresas (individual, grupal y organizacional), cuatro componentes básicos de toda gestión del conocimiento (gente, procesos, herramientas y organización), así como seis principios fundamentales para su implementación en una organización (entendimiento, distribución, integración, conexión, aprendizaje y confianza).

 

 

Modelos de gestión del conocimiento

Uno de los primeros y más representativos modelos tendría origen en los casos de estudio aplicados a la división de producto de la empresa japonesa Matsushita Electric a principios de la década de los noventas. Este modelo denominado como “espiral del conocimiento[3]” se constituye de cuatro fases (socialización, externalización, combinación e internalización) y parte de la premisa de que todo nuevo conocimiento tiene origen en el conocimiento tácito que posee un individuo y tiene el potencial de permear a toda una organización de manera explícita para desembocar en nuevo conocimiento tácito, reiniciando así el ciclo.

Posteriormente surgiría un modelo de gestión de conocimiento desde una perspectiva estática[4], el cual no consideraría de manera amplia alguna retroalimentación o interacciones cíclicas como el espiral del conocimiento. Este modelo conformado por un proceso de naturaleza lineal se constituye por una serie de etapas: distribución, accesibilidad, asimilación y aplicación, que velan por la caracterización del conocimiento individual hacia el conocimiento colectivo, así como por una implementación efectiva para la creación de capital intelectual en la organización a través de una serie de operaciones estratégicas:

  • Identificación
  • Mapeo
  • Captura
  • Adquisición
  • Almacenamiento
  • Distribución
  • Aplicación
  • Creación

De manera paralela surgiría un modelo radicalmente opuesto, el cual retomaría los fundamentos iniciales del modelo del espiral del conocimiento a través de ciclos dinámicos de evolución permanente[5]. Dicho modelo se conforma de seis componentes (identificación, adquisición, desarrollo, distribución, utilización y preservación) cuyos fines se orientan a la obtención del conocimiento deseado y conocimiento de frontera susceptible de ser valorado para su futura implementación en las actividades de innovación de las organizaciones.

Partiendo de la base metodológica del modelo de ciclos dinámicos, posteriormente se adecuarían procesos (creación, almacenamiento, distribución y aplicación) que robustecerían las funciones de este modelo en diversas organizaciones europeas dedicadas al desarrollo de nuevos productos.

Una década después de la aparición del primer intento de formalizar las actividades relativas a la gestión del conocimiento surgiría un nuevo modelo que intentaría reunir las mejores propiedades de cada uno de los esfuerzos anteriores. Así, florecería el denominado “ciclo de vida del conocimiento[6]” el cual se constituye por un módulo de producción de conocimiento en el que se condensan actividades relativas al aprendizaje individual, identificación, adquisición, codificación y evaluación de la información; además de un módulo de integración de conocimiento en el que se busca distribuir el conocimiento al interior de una organización a través de actividades específicas (emisión, búsqueda, enseñanza y difusión).

La principal relevancia de dicho ciclo radica en la introducción de los conceptos de suministro y demanda de conocimiento, y los cuales identifican los procesos organizacionales susceptibles de proveer y/o demandar datos, información y conocimiento de las prácticas relativas a la gestión del conocimiento.

 

 

La creación del futuro

De este modo es que, para tiempos recientes, diversas instancias gubernamentales, académicas y empresariales encontrarían en el manejo estratégico de datos, información y conocimientos, un recurso intangible de suma valía para la maduración y consolidación de sus capacidades de innovación, lo que conlleva a posicionarlos como entidades líderes en sus sectores.

La identificación de patrones, tendencias, oleadas, paradigmas y transiciones desde enfoques de análisis prospectivos soportan en gran medida los procesos de toma de decisiones de las organizaciones, resarciendo la incertidumbre del desconocimiento contextual y el riesgo que implica materializar la innovación.

El puente que vincula a la gestión del conocimiento con la creación del futuro de una organización, radica principalmente en la capacidad de rastrear sus antecedentes más relevantes, analizar las condiciones vigentes, proyectar escenarios y anticipar situaciones. La articulación efectiva de estas actividades aproxima a las organizaciones a contar con procesos de innovación eficientes y, por consiguiente, a tener mayor control sobre su posicionamiento y trayectoria en su sector.

Aunado a ello, la implementación de nuevas tecnologías ha favorecido y acelerado los procesos de gestión de conocimiento, por lo que hoy en día se ha popularizado la implementación de ésta práctica en una gran cantidad de sectores gubernamentales, académicos y empresariales. De ahí la relevancia estratégica de la implementación y mejora permanente de dichos modelos según las condiciones particulares de cada organización.

 

 

Referencias

Heisig, P., Mertins, K., & Vorbeck, J. (2001). Knowledge Management: Concepts and Best Practices in Europe. Berlin: Springer Science & Business Media.

McElroy, M. (2002). The New Knowledge Management, Complexity, Learning, and Sustainable Innovation. Burlington: KMCI Press.

Nonaka, I., & Takeuchi, H. (1986). The New New Product Development Game. Harvard Business Review, 01-11.

Nonaka, I., & Takeuchi, H. (1995). The Knowledge Creation Company: How Japanese Companies Create the Dynamics of Innovation. New York: Oxford University Press.

Probst, G. (2000). Managing Knowledge: Building Blocks for Success. West Sussex: Wiley.

Rastogi, P. (2000). Knowledge Management and Intellectual Capital. The New Virtuous Reality of Competitiveness. Human Systems Management, 39-48.

Tannenbaum, S., & Alliger, G. (2000). Knowledge Management: Clarifying the Key Issues. New York: International Association for Human Resource Information Management.

[1] Nonaka y Takeuchi (1986, 1995), Tennembaum y Alliger (2000), Rastogi (2000), Probts (2000), Heisig, Mertins y Vorbeck (2001) y McElroy (2002) serían pioneros impulsar la sinergia entre en medio académico y empresarial para configurar modelos organizacionales orientados al posicionamiento del conocimiento como elemento clave para la consolidación y capacidad de innovación de las empresas.

[2] Nonaka y Takeuchi (1986, 1995) serían considerados como el punto de partida para acuñar el término “gestión del conocimiento” a través de sus estudios enfocados en las relaciones existentes entre el conocimiento tácito y explícito en los procesos de desarrollo de nuevos productos en las organizaciones orientales.

[3] Nonaka (1991) y Takeuchi (1995) presentan su modelo de espiral del conocimiento en el artículo “The Knowledge Creating Company: How Japanese Companies Create the Dynamics of Innovation” como un proceso de síntesis y articulación que transita desde la imaginación hasta la lógica a través de la metáfora, la analogía y el modelo.

[4] Tannermbaum y Alliger (2000) muestran su modelo estático-lineal de gestión del conocimiento orientado a la generación de capital intelectual en las organizaciones en el artículo “Knowledge Management: Clarifying the Key Issues”. Aunado a ello, Rastogi (2000) complementaría la perspectiva de dicho modelo a través de su artículo “Knowledge Management and Intelectual Capital: The Virtuous Reality of Competitiveness”.

[5] Probts (2000) describe su modelo de ciclos dinámicos de evolución permanente a través del texto “Managing Knowledge: Building Blocks for Success”. De manera subsecuente Heisig, Mertins y Vorbeck (2001) partirían de la plataforma de dicho modelo para adaptar sus cuatro procesos a través del texto “Knowledge Management. Concepts and Best Practices in Europe”.

[6] McElroy, M. (2002) socializaría su modelo de ciclo de vida del conocimiento en la publicación”The New Knowledge Management, Complexity, Learning, and Sustainable Innovation”.

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Invitamos a gobiernos, universidades, bibliotecas, editores, publicistas, fundaciones, sociedades académicas, asociaciones profesionales, estudiosos y científicos que comparten nuestros puntos de vista, a que se sumen a la tarea de eliminar los obstáculos al acceso abierto, y a construir un futuro en el que, en todo el mundo, la investigación y la educación puedan desarrollarse con total libertad.

Declaración de Budapest, Hungría. 14 de febrero 2004.

Alejandra Espinosa de los Monteros*

 

PRESENTACIÓN

El desarrollo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) ha modificado la forma de construir el conocimiento a través de redes académicas interdisciplinarias y transdisciplinarias, así como la captura, almacenamiento, preservación y divulgación de la información entre las comunidades académicas nacionales e internacionales. De ahí la necesidad de que las Intituciones de Educación Superior (IES) instituyan o transformen sus sistemas de información en objetos digitalizados al alcance de las comunidades académicas, tanto internas como externas, nacionales e internacionales.

Su implementación permitirá a la institución aumentar la visibilidad, accesibilidad y preservación de la memoria institucional, constituida por investigaciones, participaciones, materiales audiovisuales y demás publicaciones de sus docentes e investigadores. Además, propicia la interacción de información entre las comunidades científicas y académicas, lo cual posibilita la apropiación del conocimiento.

Considerando que los principales aspectos relacionados con la preservación digital no son de orden tecnológico, numerosos especialistas opinan que el verdadero reto está situado en los campos institucional (diseño de políticas claras), económico (financiación adecuada para desarrollar esas políticas) y legal (que permite conocer y aplicar derechos de autor y derechos de explotación de las obras).(1)

La ciencia necesita de la preservación de los resultados de sus investigaciones para que puedan ser utilizados por otros científicos. Al respecto, la UNESCO emite distintas resoluciones: “La Sociedad sin Memoria”, “La Carta sobre la Preservación Digital” y “Las Recomendaciones sobre Software Libre para Repositorios y Sistemas de Preservación” (2007), con el propósito de preservar el patrimonio cultural digital de las instituciones educativas, para garantizar el acceso a esos recursos de registros electrónicos auténticos. La preservación de la información en forma digital necesita de un conjunto de técnicas y de procedimientos de gestión que cambian constantemente.(2)

Así surgió el movimiento de Acceso Abierto, que pretende potencializar el intercambio y la colaboración de la producción intelectual de todas las universidades del mundo, mediante la implementación y la evaluación permanente de la calidad de sus proyectos e investigaciones a través de repositorios digitales. Estos repositorios son conocidos en algunos países –por ejemplo en España– como Recolectores, porque recogen información.

 

I. ANTECEDENTES

Un momento relevante fue agosto de 1991, mes del lanzamiento de ArXiv por Paul Ginsparg (3) que, definido de una forma sencilla por su creador, no es otra cosa que “un sistema de distribución automática de artículos de investigación, sin las operaciones editoriales asociadas a la revisión por pares”. Originalmente fue alojada en el Laboratorio Nacional de los Álamos y actualmente en la Universidad de Cornell.

En 1966 se inicia el movimiento Open Access con dos hechos fundamentales. Primero, el lanzamiento de ERIC (Educational Resources Information Center), por el Departamento de Educación en Estados Unidos; segundo, el lanzamiento de Medline (disponible en la red en 1997) por la Biblioteca Nacional de Medicina de ese país.

Entre 1990‐1992, Stevan Harnad(4) inicia los preprints digitales y su colocación en un servidor central para que los académicos interesados pudieran descargar el texto completo de la investigación más reciente. Las herramientas digitales tales como el correo electrónico, permitían distribuir los preprints y postprints entre un mayor número de colegas con rapidez y a un menor costo que usando el correo postal o el fax. Este sistema abierto de revisión por pares enriquecería el artículo y a su vez permitiría que el proceso de investigación fuese más abierto.

Harnad llamó a esto “Scholarly Skywriting”, que permitiría que los colegas enviaran preprints de sus manuscritos a un servidor central, el cual contaría con herramientas tecnológicas para la retroalimentación inmediata a través de comentarios, antes de la publicación en una revista académica. En 1994 lanza la iniciativa por el autoarchivo (self‐archiving), el propio autor deposita su trabajo en un lugar confiable: School of Electronics and Computer Science, University of Southampton.

Más tarde surgen diversas iniciativas, propuestas y declaraciones sobre el Open Access para el material científico, que con pequeñas diferencias sostienen la necesidad de la disponibilidad en Internet de la información científica para toda la humanidad, sin restricciones.

En líneas generales, las coincidencias entre los diversos documentos parten del uso de Internet como sistema de difusión y la disponibilidad sin costos.

Existe un compromiso social avalado por declaraciones de ámbito internacional que sostienen y perfilan la definición del acceso electrónico abierto. Los cimientos del movimiento de acceso abierto se gestaron en tres declaraciones:
Declaración de Budapest (2002): Budapest Open Access Initiative, conocida como BOAI.
Declaración de Bethesda (2003): Bethesda Statement on Open Access Publishing.
Declaración de Berlín (2003): Berlin Declaration on Open Access to Knowledge in the Sciences and Humanities.

La BOAI, considerada como el inicio oficial del movimiento Open Access, sugirió dos estrategias para conseguir el acceso abierto, caracterizado principalmente por la disponibilidad gratuita mediante Internet público, sin barreras económicas, legales o técnicas. Las dos estrategias son:

  1. La publicación de artículos en revistas de acceso abierto (ruta dorada).
  2. El depósito en repositorios de los artículos por parte de los autores, es decir, el auto archivo “ruta verde”.

Aunque existían archivos de preprints en algunas disciplinas académicas desde los años 90 –como el caso de ArXiv, cuando se firmó la declaración de BOAI– la mayoría de los investigadores no tenían dónde depositar sus trabajos si realmente intentaban seguir la recomendación de la BOAI. La única opción para ellos era dejar su trabajo en un servidor –personal o departamental en la mayoría de los casos– al que se podría acceder desde la red pública. Pero esta solución no garantizaba la permanencia, la estabilidad y la interoperabilidad.

Por otra parte, una de las principales motivaciones de un Repositorio Institucional (RI) es la de permitir el acceso abierto a los resultados de su actividad científica y académica. En su nivel más básico y fundamental, un RI es el reconocimiento de la actividad intelectual de cada institución educativa, la cual estará representada en soporte digital y la principal responsabilidad de ésta es ejercer el control sobre su producción intelectual, haciéndola accesible, fácilmente recuperable y asegurando su permanencia en el tiempo.

El concepto de Repositorio Institucional adolece de cierta, por ello consideramos que es fundamental acotar el campo de aplicación para el presente artículo.

Un RI es una base de datos compuesta de un grupo de servicios destinados a capturar, almacenar, ordenar, preservar y redistribuir la producción académica de una universidad en formato digital, para eficientar su utilización en el proceso de aprendizaje y construcción del conocimiento. Los RIs aseguran la calidad y la mejora continua de los servicios de información en la web.

Además, son un sistema telemático eficiente para el acceso, visibilidad y utilización de la información, de la producción académica de la institución, cuyo propósito es facilitar el proceso de aprendizaje y la construcción del conocimiento a través de compartirlo con otras IES y centros educativos del mundo gratuitamente, en cualquier momento y en cualquier lenguaje. Esto debido a que, por la interoperabilidad del sistema, se puede solicitar a otros autores de otras latitudes intercambiar información, conocimientos, experiencias, en su idioma de origen y recibirlos en el lenguaje solicitado.

II. QUÉ SON LOS RIs Y CÓMO SE CLASIFICAN

Las iniciativas de los RIs están desarrollándose cada vez más en el mundo académico y científico, principalmente en las universidades. Los softwares, las funcionalidades, los contenidos y las aplicaciones son cada vez mayores. Por ello, es necesario establecer unos criterios claros sobre los RIs en relación a la aprobación del contenido más apropiado para depositar.

Los repositorios se sustentan en el acceso abierto, que permite transformar la comunicación académica facilitando a los investigadores encontrar y compartir los resultados de la investigación, a través de la libre e irrestricta disponibilidad en línea. Entre los factores que han llevado a los tomadores de decisión e instituciones de investigación a establecer repositorios pueden citarse:

- Aumentan el impacto de la investigación y consideran que cuando ésta se financia con fondos públicos debe tener también acceso público.
– Depositando copias de sus resultados en un RI con acceso abierto se disminuyen las barreras y el costo del acceso.
– Permiten optimizar la eficiencia, vinculando la adquisición de resultados de investigación con procesos actuales de investigación, facilitando capturar los datos producidos una vez, y ser reutilizados para múltiples propósitos.
– Facilitan preservar el producto digital de las investigaciones, seminarios, congresos, videoconferencias, experiencias científicas, etcétera.
– Los RIs proporcionan beneficios para todos: los autores, cumpliendo sencillos protocolos, ganan visibilidad de sus publicaciones internacionalmente, los usuarios encuentran la información más fácilmente, las instituciones elevan sus perfiles de investigación y los proveedores de fondos ven una mayor diseminación de la investigación.(5)

La tipología de los repositorios es diversa. Universalmente pueden clasificarse por funcionamiento, por tipos de documentos que incluyen, entre otros. Sin embargo, la clasificación más conocida en educación superior es la que los divide en tres: 1) Institucionales: que sólo por y/o para las universidades e institutos se pueden generar, 2) Temáticos, científicos o disciplinares: diseñados para almacenar la producción de una sola disciplina, tema, materia, entre otros, y 3) Huérfanos: para almacenar información de un tema específico, mismos que pueden ser generados por gobiernos, instituciones educativas o empresas comerciales. A estos últimos hay que adicionar los Repositorios Agregadores, cuya función es agregar o sustituir información a los repositorios ya instalados en la web; las agregaciones pueden ser geográficas (regional o nacional o de área).

Adicionalmente los Repositorios se dividen por grupos o categorías:

A.  Reúne los documentos resultantes de la actividad académica de los miembros de la institución educativa, como son los proyectos/trabajos de los docentes a nivel licenciatura, maestría o doctorado y que desean publicarse internacionalmente, así como también elaboración de contenidos multimedia.

B. Repositorio de Objetos para el Aprendizaje (OA): Es un sistema software que almacena recursos educativos y sus metadatos (o solamente estos últimos), y que proporciona algún tipo de interfaz de búsqueda de los mismos, bien para interacción con humanos o con otros sistemas software.

C. Repositorio de investigación: Reúne los documentos resultantes de la investigación de sus docentes de posgrado, como tesis, informes, artículos de revistas, ponencias a congresos, posters, oferta tecnológica, patentes, videoconferencias (cirugías) experiencias, proyectos arquitectónicos.

 

III. BENEFICIOS

Los beneficios de los RIs son bastos y de gran importancia. Uno de los más trascendentales es proveer la capacidad de interaccionar y compartir experiencias mediante el acceso abierto, libre y gratuito en todo el mundo a través de la web; aprender a crear y compartir conocimientos mediante del autoarchivo, que permite conocer la producción académica de su área, utilizando las videoconferencias, el skype, y demás herramientas telemáticas, lo que incrementará el valor de servicio público de la institución.

1. Con la sola dirección obtenida, los docentes, investigadores, alumnos, autoridades, podrán acceder a los más de 10 mil RIs existentes en el mundo, es decir, ingresar a otros RIs nacionales o internacionales.

2. Es muy importante para las IES que opten por implementar RIs, estar en el Ranking Web de Repositorios(6) e implícitamente ser reconocido en los Rankings Mundiales de Universidades.

3. Elevar el prestigio social de la institución educativa internacionalmente.

4. Fomentar el autoarchivo para la publicación de la producción intelectual de investigadores y docentes, a fin de elevar el factor de impacto (7), al ser referenciados en el proceso de la investigación científica. A este respecto, cabe precisar que cuando un docente o investigador incrementa en forma constante su producción académica, el sistema da preferencia por default a ese docente, lo que favorece la situación académica de su institución educativa).

5. Considerar la propiedad intelectual de los derechos de autor (protocolo internacional).

Podrían ser enumerados más beneficios para las IES, alumnos, autoridades y docentes e investigadores, ya que basta tener y utilizar una interfaz web sencilla que brinde a los académicos la oportunidad de depositar artículos de revistas, libros digitales, documentos, papers, ponencias, materiales docentes, presentaciones, apuntes de clase, informes técnicos, u otros trabajos de su autoría, en cualquier formato de presentación.

IV. PROTOCOLOS INTERNACIONALES UTILIZADOS

Además del Open Access o Acceso Abierto ya descrito, podemos referir estos cinco aspectos:

a) Protocolo OAI-PMH

En la búsqueda y recuperación de información existen múltiples mecanismos para la generación y obtención de metadatos en Internet. El más utilizado es el protocolo OAI-PMH (Open Archives Iniciative Protocol for Metadata Harvesting), ya que sirve como depósito para almacenar y obtener cualquier tipo de información que se encuentre en cualquier formato electrónico. Este OAI-PMH es una sencilla interfaz que permite el acceso a los metadatos de contenidos en formato XML proveniente de distintas fuentes, plataformas y repositorios; permite almacenar en un sólo lugar los metadatos y es allí en donde se realizan las diferentes consultas. El protocolo no define la creación de los metadatos, ni da los parámetros para realizar una consulta, únicamente se ocupa de la gestión de información.

El protocolo OAI está basado en un modelo cliente/servidor que transmite preguntas y respuestas entre un proveedor de datos, y un proveedor de servicios. El proveedor de datos envía la respuesta al proveedor de servicios, como un conjunto de registro de metadatos en formato XML, el cual mostrará los resultados al usuario, por medio de una interfaz.

La ventaja de la búsqueda es que el usuario selecciona los documentos de su interés a través de los registros de los metadatos que los describen(8). Si el usuario no utilizara el protocolo OAI-PMH, los encargados de utilizarlo para comunicarse serían los proveedores de datos y los proveedores de servicios; el usuario tendría contacto con el proveedor de servicios, quien estaría encargado de resolver las necesidades de información que el usuario tenga. Lo que lo haría lento y de difícil localización.

Existen dos clases de participantes en el marco del protocolo OAI-PMH: 1) Proveedores de datos: albergan un RI con los recursos que se quieren publicar y exponen los metadatos de dichos recursos para ser recuperados por los proveedores de servicios. 2) Proveedores de servicios: recuperan metadatos de los proveedores de datos y los utilizan para dar servicios sobre dichos datos (interfaz de búsqueda.

El repositorio no es un fin en sí mismo sino que su verdadero potencial se descubre cuando sus contenidos se integran en un nivel superior de agregación desde donde se puedan prestar servicios especializados a comunidades concretas. Por lo tanto, es fundamental la interoperabilidad del RI a través de la utilización de protocolos como el OAI-PMH.

b) Directrices Driver

Driver (Digital Repository Infrastructure Vision for European Research) es un proyecto realizado por un consorcio financiado por la Unión Europea que está creando un marco de trabajo tecnológico y organizativo para implementar una capa de datos, que permiten el uso avanzado de los recursos de contenido en el ámbito de la investigación y la educación superior. Driver desarrolla una infraestructura de servicios y una infraestructura de datos. Ambas están concebidas para orquestar los recursos y los servicios existentes en la red de repositorios. Su acceso y servicio es gratuito.

Las directrices Driver se han redactado principalmente para facilitar el intercambio de metadatos entre los proveedores de contenido de Driver y los servicios de Driver, según lo dispuesto en las definiciones del protocolo OAI-PMH. Básicamente, estas directrices describen la conversión de un formato interno a la norma Dublin Core (DC) no cualificada (sencilla) para admitir la recolección.

Estas directrices no deben tomarse como instrucciones de catalogación.
Para la interoperabilidad se creó un protocolo de intercambio de metadatos entre los acervos, basándose en el esquema Dublin Core que contiene 15 elementos y que facilita el autoarchivo por parte de los autores, mencionado en líneas anteriores.

c) Directorios Internacionales

Al crear un repositorio, es importante que también se registre en algún directorio internacional para aumentar su visibilidad y facilitar su localización. Entre los directorios existentes para la búsqueda  de repositorios tanto institucionales como temáticos y gratuitos, se conocen como los más relevantes y utilizados –aunque no los únicos: OpenDOAR, ROAR, Open Archives Initiative list.

d) Metadatos

Un registro de metadatos consiste en un conjunto de atributos o elementos necesarios para describir un recurso determinado, que funciona como identificador de los materiales digitales diseñados. Para ello, existen estándares que deben seguirse en la descripción de los Objetos de Aprendizaje y de Información.

Los sistemas de recuperación de la información en internet manejan ecuaciones y algoritmos muy potentes capaces de recuperar en cuestión de segundos gran cantidad de información respecto a la búsqueda realizada, por ello surgen a principios de la década de los 90’s un esquema de metadatos que, además de la descripción bibliográfica tradicional de los documentos, los considera dentro de un entorno específico, lo que permite ocupar menos memoria –tanto lógica como física de una computadora porque solamente guarda la descripción, mientras que en un servidor actual puede alojarse tanto la descripción como el objeto mismo.(9)

 

e) Aspectos Legales

Las obras incluidas en un repositorio deben cumplir con las leyes vigentes de cada país acerca de los derechos que los creadores tienen sobre su trabajo. La cesión total o parcial de derechos puede ser de cuatro tipos: reproducción, distribución, comunicación pública y transformación. Las instituciones académicas deben definir las condiciones legales de los repositorios contemplando los derechos de explotación, de depósito y de acceso a los contenidos. Estos aspectos pueden estar afectados por las cesiones de derechos de explotación que los investigadores han aceptado en los contratos editoriales.

A la hora de analizar los aspectos legales de propiedad intelectual, para la inserción de los resultados de investigación en un repositorio, es importante considerar lo siguiente:

  • Qué tipo de documentos se incluirán en el depósito
  • De quién son los derechos de autor del documento
  • Qué derechos se necesitan para poder hacer públicos los documentos del repositorio.
  • En qué forma y bajo qué limitaciones se colocará la información a disposición de la comunidad
  • Cómo prever posibles conflictos

Algunos autores ceden todos los derechos a las editoriales que publican sus trabajos. Lo cual significa que éste pierde la propiedad de explotación hasta la conclusión del contrato firmado (excepcionalmente el autor podría utilizarlo con fines didácticos o para uso personal). Las consecuencias de esta cesión exclusiva son múltiples y afectan de modo considerable a la publicación, distribución y usos de los trabajos. Hay opciones contractuales alternativas a la cesión exclusiva, como son la cesión parcial (en la que se establecen unos derechos para el autor y otros, como la publicación o la distribución, para el editor) o la no cesión (en la que el autor retiene el copyright pero otorga al editor el permiso, mediante licencia, para publicar la obra).

V. LOS REPOSITORIOS INSTITUCIONALES EN EL MUNDO

Es insoslayable la eficacia y trascendencia de los RIs. La literatura reporta que existen más de mil instituciones académicas en el nivel mundial que actualmente cuentan con un RI; las principales universidades del mundo cuentan con uno.(10) Por ejemplo, todas las IES emos en los Países Bajos tienen RIs. En América del Norte, de 284 repositorios existentes, 254 pertenecen a los Estados Unidos y el resto a Canadá. Los RIs estadounidenses son clara y ampliamente reconocidos como infraestructuras esenciales para la comunicación científica en el mundo digital; además, constituyen infraestructuras de propósito general en el contexto de una práctica académica cambiante; sus bibliotecas digitales lideran esta actividad en el ámbito de formulación de políticas y de implementación operacional.

En Sudamérica Brasil lleva la delantera, ya que actualmente cuenta con más de 100 RIs. En México, actualmente 22 IES cuentan con RIs. Por su parte, Colombia es creador de la Red Nacional Académica de Tecnología Avanzada (RENATA) de RIs Institucionales, en la cual están interconectados sus IES y Centros de Investigación, respondiendo de forma eficiente a la necesidad de que sus IES tengan RI para el desarrollo de comunidades regionales, nacionales e internacionales.

Argentina por otro lado, en la Ley 26899 del 13 de noviembre del 2013 para la Creación de RIs de Acceso Abierto, Propios o Compartidos recién estableció la obligación de que sus instituciones educativas de nivel superior desarrollen sus propios repositorios. Por ello crea el Sistema Nacional de RIs (SNRI). En mayo de 2012, Perú instituyó el RI Nacional Digital de Acceso Abierto de Ciencia, Tecnología e Innovación. España instauró la Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación en junio de 2012.

Este panorama refleja las áreas de oportunidad para el desarrollo de RIs entre las instituciones mexicanas de educación superior: 1) Porque las funciones sustantivas de las universidades son la investigación, la docencia y la extensión, situación que las convierte en generadoras de conocimiento; 2) La gran mayoría de las IES cuenta con bibliotecas digitales, dispone en menor o mayor medida de recursos tecnológicos y de telecomunicación, así como de personal especializado; 3) Prácticamente todas están afiliadas a diferentes redes o asociaciones a nivel regional o nacional, que tienen como una de sus líneas de trabajo el desarrollo de las bibliotecas digitales, de las cuales se podrían derivar proyectos relacionados con el diseño de RIs.

Para México, es preciso que todas la IES acaten el Acuerdo que el 20 de mayo de 2014. En él, el Presidente de la República Mexicana instituyó el Repositorio Nacional para que todas entidades de educación superior con acceso a recursos públicos los implementen y no queden rezagadas frente al avance que están teniendo al respecto en algunos países latinoamericanos.

El auge de los RIs en el mundo cada día se extiende como estrategia de la sociedad informacional. Prueba de ello es el reporte del Directory of Open Access Repositories (OpenDOAR) que señala que en diciembre del 2005 existían 28 Repositorios Institucionales registrados y en mayo del 2012 había 2183, y en diciembre de 2013 más de 10 mil Institucionales registrados.

VI. OBJETIVOS

  • Maximizar la visibilidad, el uso y el impacto de la producción intelectual de la comunidad académica de las IES
  • Internacionalizar la producción científica y tecnológica de las IES
  • Fortalecer la investigación, a través de la publicación
  • Facilitar el acceso a la información para el aprendizaje y construcción del conocimiento
  • Garantizar el control de calidad de los contenidos registrados en el repositorio, mediante un análisis formal de pertinencia.
  • Fomentar la usabilidad del repositorio entre la comunidad académica

 

VII. ESCENARIOS A CUBRIR DE LOS REPOSITORIOS INSTITUCIONALES Y/0 TEMÁTICOS

1. Implementar RIs en IES que cuentan con Biblioteca Digital.

2. Implementar RIs en IES que no cuentan con Biblioteca Digital.

3. Asesorar a aquellas IES que, teniendo un RI, no han tenido ni el desarrollo ni los resultados esperados.

4. Evaluar Repositorios Institucionales.

Para la implementación, asesoramiento y evaluación de Repositorios Institucionales funcionando (con fines de mejora continua) es preciso basarse en protocolos internacionales, que permitan su indexación en cualquier sistema informático, a través de una interfaz interoperable, ya que se favorece la internacionalización de las publicaciones que se registren.

CONCLUSIÓN

Será necesario alentar a las IES de México, tanto a las públicas en forma obligatoria como a las privadas de manera opcional, a que orienten su actividad dentro del marco de las funciones que les son propias hacia el entorno de la creación de contenidos digitales y de su difusión en la Web con el apoyo de las TIC más avanzadas. La creación de dichos repositorios presupone un cambio de acción y de sus políticas institucionales, quizá conservadoras e individualistas, hacia una visión más actual. Este cambio de políticas debe considerar la necesidad de sumar los esfuerzos de su colectividad académica que interviene en la conservación, permeabilidad e intercambio de documentos, información e investigación, a un desempeño que permita la interoperabilidad regional, nacional e internacional de su producción académica, teniendo entonces a través de la creación de RIs uno de los mejores medios para alcanzar los beneficios del conocimiento científico y académico del país.

Por lo anterior, es importante que las IES que cuenten con repositorios o estén en proceso de implementar, asesorar y/o evaluarlos con fines de mejora, busquen ser acreditadas bajo las características exigidas por DINI.(11) DINI es un grupo de trabajo alemán sin fines de lucro que se fundó para fomentar en las universidades alemanas la mejora de los servicios de información y comunicación y obtener un certificado de calidad internacional; actualmente también trabaja en Latinoamérica. Su modelo exige el cumplimiento de al menos el 75% de sus requisitos, y su guía contempla ocho categorías y 36 indicadores.

Por su parte, CACSLA, haciendo un esfuerzo en beneficio de las IES, realizó un estudio sobre la importancia y beneficio de los RIs y lo concretó en un Instrumento de Evaluación de Repositorios Institucionales con 10 criterios y 138 indicadores, con lo cual cumple con lo mínimo exigido.

NOTAS

* Maestra en Administración Pública, forma parte del Comité Académico del CACECA y del  CACSLA. Es evaluadora de Programas Académicos de Educación Superior y Coordinadora del nuevo Diplomado en Innovación Educativa en Línea.

  1. PARADELO Luque Aida (2008-2009). Preservación Documental en Repositorios Institucionales. Un Estudio de caso para aplicar los requisitos de  en la preservación de la autenticidad de los recursos documentales en soporte digital. El estudio fue dirigido por Anna Szlejcher, de la Escuela de Archivología, Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina).
  2. MÁRDERO Arellano, Miguel Ángel.  Preservación Digital Distribuida: Un Modelo para América Latina: 2013. En la III Conferencia Internacional de “Acceso abierto, preservación digital y datos científicos”, III Conferencia Bibliotecas y Repositorios Digitales de América Latina (BIREDIAL ’13), VIII Simposio Internacional de Bibliotecas Digitales (SIBD ’13), Ciudad de la Investigación, Universidad de Costa Rica, 15-17 octubre 2013.
  3. GINSPARG Paul (nacido en 1955) es un físico famoso por su desarrollo del repositorio de borradores de artículos académicos ArXiv y sus contribuciones a la física teórica.
  4. HARNAD, Steven y Tim Brody (2006). Comparing the Impact of Open Access (OA).  
  5. BUSTOS-GONZÁLEZ, Atilio and Fernández-Porcel, Antonio and Johnson, Ian (2007). Directrices para la creación de repositorios institucionales en universidades y organizaciones de educación superior. Red Alfa Biblioteca Babel.
  6. El Ranking Web de Repositorios del Mundo es una iniciativa del Laboratorio de Cibermetría, de España, que pertenece al Consejo Superior de Investigación Científica (CSIC) de este mismo país. Tiene por objetivo apoyar las iniciativas de acceso abierto y gratuito a las publicaciones científicas. Mide la visibilidad y el impacto de los Repositorios científicos, utilizando indicadores web (tamaño, visibilidad, producción académica y científica  y Google Académico / Scholar). El ranking contiene  más de 30 mil instituciones de todo el mundo (Universidades, centros de investigación y escuelas de posgrado). Su único requisito es que se tenga dominio y subdominio web propio y que los contenidos sean fundamentalmente trabajos científicos y académicos recientes y de preferencia publicados en revistas evaluadas. Implica como sencillo requisito  que las IES sean  consideradas dentro de los Rankings Mundiales de Universidades.  Actualmente se publica la 14ª edición del Ranking Web de Repositorios, que  se inicia  desde 2008, ya que aparece cada seis meses a finales de enero y de julio de cada año, siempre y cuando lo soliciten las IES.
  7. El factor de impacto es la media de veces que en un año determinado fueron citados los artículos publicados  en una revista arbitrada.  Puede utilizarse esta cifra para evaluar o comparar la importancia relativa de una revista con relación a otras de su mismo campo.  Se calcula dividiendo el número de citas del año corriente de artículos publicados en los dos años anteriores, entre el número total de artículos publicados en estos dos años.
  8. ARENCIBIA Jorge Ricardo. Las iniciativas para el acceso abierto a la información científica en el contexto de la web semántica. Revista Biblos, Vol. 7, No.26, Lima, Perú.
  9. YEPES, Serbe León Rojas. Aplicación del esquema de metadatos Dublín Core. Biblioteca Digital Universidad de Antioquía Medellín, Colombia 2010.
  10. “La visibilidad de los acervos digitales en la UNAM”. Disponible en: http://www.acervosdigitales.unam.mx/interiores/documentacion.html, 2013
  11. DINI se fundó para fomentar, en las universidades alemanas y actualmente en Latinoamérica, la mejora de los servicios de información y comunicación, así como el desarrollo de la infraestructura informativa necesaria para ello para la “Evaluación de Repositorios Institucionales”  Propone una serie de “categorías” e “indicadores” para evaluar  los RIs con lo cual al enviarle la información respectiva proporciona “Certificado de Calidad en la Información” por ello el Instrumento de Evaluación propuesto,  contiene más del 75% requerido
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Por Alejandra Maciel Garduño y Sergio Sánchez Iturbide

Foto: Mitchelle Díaz

foto 1 - entrevista

RAFAEL SOSA CARPENTER

Director de la Plataforma de Inteligencia Comercial

 
La Plataforma de Inteligencia Comercial (PIC) del Fondo de Información y Documentación para la Industria (Infotec) es un proyecto esencialmente en favor de la Mipymes de México. Fue creado a partir de un convenio entre Pro-México, la Unión Europea y el Infotec, firmado en noviembre del 2012, y como producto de una licitación internacional que ganó Infotec. Uno de sus mejores componentes es la llamada “carretera de la exportación”, que permite transitar de manera exitosa hacia el logro de esta actividad comercial.

 

Para quienes aún no conocen de la existencia de esta plataforma, ¿podría decirnos brevemente en qué consiste?

El objetivo es que la plataforma funcione como un espacio de concurrencia para el comercio internacional. Decimos que es inteligente  porque está pensada para que la información “encuentre” a los usuarios para los que es pertinente, dados ciertos elementos de búsqueda semántica, de modo que no sean ellos quienes tengan que buscarla. Se basa en un modelo de comunidad convertido en portal que aspira a ser auto-sustentable, donde los sectores empresarial, gubernamental, académico y de investigación unen esfuerzos para aportar información de utilidad para empresarios que deseen emprender, consolidar, diversificar o internacionalizar sus operaciones de comercio exterior, o bien captar suministros.

Una de las características del proyecto es que es interinstitucional. Es decir, participan cuatro grandes actores globales. Primero, las instituciones internacionales, tales como el ITC (Internacional Trade Center) de la ONU/OMC; obviamente la Unión Europea, el CBI, que es un organismo promotor de exportaciones de Holanda; la CEPAL, y la OCDE.

En segundo lugar, por el lado gubernamental federal, tenemos a la Secretaría de Economía, instancia que regula, promueve y dinamiza la exportación en México. Además,  está Pro-México, Bancomext y el Instituto Mexicano del Transporte, que depende de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT); este instituto es relevante porque es el que atiende todas las cuestiones de logística, rutas, carreteras, tiempos y traslados para la movilidad comercial. Como dije, el eje rector de promoción y exportación es la Secretaría de Economía, no otras Secretarías e instituciones federales, como SAGARPA o COFEPRIS, auxiliares en la regulación o promoción de la exportación.

En el tercer nivel se hallan los estados de la República. El contrato con la Unión Europea establece que se deben incorporar al menos a tres entidades. Y ya se sumaron desde junio Zacatecas, Aguascalientes y Jalisco. Con ellos ya estamos desarrollando programas para convocar a todas las empresas de los tres estados.

Por último, el cuarto actor son las cámaras y asociaciones empresariales. Hasta ahora, COPARMEX y CONCAMIN, principalmente, además de CANACO, CANACINTRA, CAAAREM, COMCE y CANAINCA.

Por otro lado, la plataforma está compuesta por módulos; por ejemplo, el módulo de las empresas, que quieren difundirse. Hay  otros  módulos para los que  participan subiendo información complementaria. En total son 9 módulos y 63 submódulos.

 
¿Cómo funciona este sistema inteligente?

En primer lugar, hay que alimentar la plataforma con información. Son diversos los actores que contribuyen a ello. Luego, para que la información “encuentre a los usuarios” es necesario “etiquetarla”.

Para esto tenemos también un equipo dentro de la plataforma que busca información de fuentes oficiales y públicas de comercio internacional. Se llama IC Hunters (Internacional Commerce Hunters). Este equipo trabaja con  cerca de 70 fuentes (Pro-Perú, Pro-Chile, ICEX en España, Bancomext, etcétera), y lo que hace es buscar la información, digerirla, clasificarla y etiquetarla. Dicha segmentación es la verdadera inteligencia de la plataforma.

Entonces, esa información se va subiendo. Cada uno de los documentos aparece en la plataforma con un pequeño resumen de dos o tres párrafos, con el contenido de la información y su utilidad. Las fuentes se respetan, o sea, los documentos de la fuente original no los tocamos, lo que hacemos es que leemos, hacemos el abstract y aparte lo etiquetamos. Es un proceso un poco largo, pero ya llevamos mil cien documentos.

Hay una herramienta del Infotec, y por eso ganó, que se llama Semantic Web Builder, que es un buscador semántico; es una herramienta gratis que tiene Infotec, es más avanzado que Google simplemente porque piensa más. Con esa herramienta programan esas etiquetas. Lo que hace la herramienta es que lee todo el documento y te detecta las palabras más repetidas en conceptos, no artículos ni preposiciones.

 
¿Cuánta gente está participando como IC Hunters y qué formación tienen?

En este momento tenemos a cinco personas, son mujeres. Todas poseen formación en negocios internacionales, y mínimo tienen un año de experiencia. Además, hay un líder de IC Hunters que trabajó como agente de exportaciones de Helvex; es muy experimentado. Personalmente yo coordino también al equipo.

 
¿Cuál es el mecanismo para que las empresas se registren?

Muy fácil. Son cuatro fases, y ese es uno de los beneficios. La primera fase consiste  en proporcionar  un correo electrónico y una contraseña; al  mail llegará una confirmación de registro para evitar que sea un robot el que se está registrando. La segunda fase es dar el nombre (de la empresa, cámara o asociación, organismo gubernamental;  o bien del estudiante, ama de casa, etcétera), además de indicar el sector. Para la tercera fase, si son empresas o personas físicas con actividad empresarial, consiste en dar tu RFC, tu domicilio, si tienes marca registrada, tu página web, si eres una empresa innovadora o no, si exportas o no, y ya. La cuarta fase es subir tu catálogo de productos gratis. La Unión Europea y Pro-México acordaron que todos puedan subir su catálogo de productos y servicios gratis. Una vez que suben su catálogo gratis, lo que tiene que hacer nuestros socios es difundir la plataforma.

 
¿De qué otra manera se garantizará la actualización de información para que realmente sea útil para la exportación?

La clasificación arancelaria es proporcionada por un colaborador, la CAAAREM (Confederación de Asociaciones de Agentes Aduanales de la República Mexicana). Y así tenemos una serie de colaboradores que cada uno va subiendo información conforme a su expertise.

Para las estadísticas, tenemos al ITC, que nos indica qué mercados están demandando tales o cuales productos, cuál es el crecimiento de los mismos, qué aranceles pagan estos productos. Aparte tenemos la Secretaría de Economía que tiene sus propias estadísticas internacionales, al igual que Banco de México.

 
Háblenos más sobre otros módulos

Cada uno de esos módulos es extraordinario. Hay un módulo que se llama de convocatorias de los colaboradores. Aquellas instituciones que firmen convenios de colaboración con el Infotec van a tener la facilidad de mandarlas a todos los usuarios de la plataforma, o avisos o programas que ellos hagan, y cuando le diga al usuario de la notificación le llega  a través de la plataforma y a través del correo sin que se considere spam. Los colaboradores pueden etiquetar que ese evento o convocatoria vaya dirigido a una región o sector de interés, de modo que sólo llegue a quien realmente le tiene que llegar; el colaborador va a tener una pre-lista de asistencia con la que podrá calcular cuántos asistentes atenderá. También se podrá evaluar si esas convocatorias son adecuadas, si realmente están interesando al público objetivo o no. Esto va a servir mucho sobre todo para las universidades y los centros de investigación, no sólo para difundir sus eventos sino para medir su capacidad de involucrar a la comunidad a un nivel comprensible.

 
¿Es realista pensar que las Mipymes están en condiciones de seguir la “carretera de la exportación”? Es decir,  ¿realmente será una herramienta para ellos?

Sí, porque carretera de la exportación está diseñada en 11 pasos. Y lo que hace es que en principio te ubica en el nivel de madurez de tu empresa para lograr exportar;  primero te ubica y te da la información para que vayas progresando a donde quieras llegar. Los niveles son los siguientes: Nivel de madurez 1, Empresa constituida con RFC y con dos años de operación en el mercado; Nivel de madurez 2, Empresas o personas físicas con actividad empresarial que ya exportan por mensajería o paquetería; Nivel de madurez 3,  Empresas con tendencias a expansión de exportación; Nivel de madurez 4, Empresas en proceso de exportación; Nivel de madurez 5, Empresas en vías de ampliar su exportación.

Ahora, el asunto esencial, y por lo que el Infotec entró a esta licitación, fue por la esencia de la plataforma que se basa en cómo te va a ayudar la tecnología a exportar. Va a haber una guía de exportación de joyería, otra de alimentos, otra de mecánica… cada uno de los colaboradores va subiendo sus propias guías, o la Secretaría de Economía o Pro-México; la carretera es muy básica en el sentido de que poco a poco va avanzando, se va formando la carretera y con los posts de los diferentes colaboradores vas a encontrar la información necesaria para exportar en tu sector y según tu nivel de madurez.

 
¿Cuál será el papel de la academia y la investigación en este proyecto comercial?

Los centros de investigación también subirán información. Primero,  hay que aclarar que existen 27 centros de investigación de la red del CONACYT. Infotec es uno de esos centros de investigación, y está especializado en tecnologías de la información, por eso la nueva plataforma; pero hay otros 26. Todos ellos podrán dar a conocer sus investigaciones de patentes o de avances en tecnologías, que muy pocas veces los empresarios los conocen. Por su parte, las universidades se verán involucradas al dar a conocer la plataforma a los estudiantes, porque muchas veces ellos mismos son o serán empresarios. El joven  empieza a usarla, pues tiene más contacto con el internet, y  la plataforma será para él la fuente de consulta para hallar  toda la información de comercio internacional.

 
¿De qué modo el uso de esta plataforma podría retroalimentar a la educación superior, en términos de necesidades de formación, competencias y contenidos curriculares? 

El proyecto no sólo ha querido incorporar  a las Cámaras, también a las universidades. La idea es que los propios programas académicos participen en el uso, fomento, y en la difusión de la plataforma. Ya se sumaron la UNAM, el IPN y la UAM. De hecho, yo también soy coordinador de la carrera de Comercio de la Escuela Bancaria y Comercial, y en ella tenemos una materia que se llama Plan de Exportación en octavo semestre. Desde ella los he involucrado. Es muy oportuno, porque un problema para que los estudiantes  logren  hacer un plan de exportación es conseguir la información, pues es complicado obtenerla o cuesta dinero (por ejemplo, un estudio de mercado requiere invertir al menos unos 200 mil pesos). Con la Plataforma el acceso a la información deja de ser un obstáculo (que contiene estudios gratis de Pro-Chile, Proexport-Colombia, Pro-Ecuador, del ITC, etcétera). Ahora la tarea es discriminar, analizar y emplear la información para generar soluciones, que para eso contratan las empresas a los egresados.

La otra es que las propias universidades contribuyan a nutrir la plataforma, con información que puedan subir.

 
¿Cuántas universidades cuentan ya con este convenio?

Son 42 universidades de todo en el país. Aunque en principio de manera muy elemental: hemos buscado entrar en contacto con el mayor número de ellas, enviando  correos electrónicos para informar y explicar sobre la PIC, tanto al área de vinculación, a la Coordinación de Carrera y a Rectoría. Ha sido una labor titánica, tomando en cuenta que Infotec es poco conocido en Comercio Internacional si bien el  área de sistemas sí lo conoce.

 
¿La plataforma tiene capacidad de reportar algún tipo de resultados? 

Gracias al Google Analytics, los informáticos generan estadísticas sobre el tiempo que las personas se quedan revisando la plataforma. Se ha promediado 20 minutos, cuando la media internacional es de 5 minutos en un sitio web. Esto quiere decir que los visitantes de la plataforma están leyendo, realmente están buscando. Y paulatinamente se detectan visitas provenientes de Europa y Estados Unidos.

Por otro lado, hay ciertos reportes que se generan de acuerdo con qué tan valiosa es considerada la información de los posts emitidos. Son los propios lectores los que valoran su calidad, ya que pueden comentarlos y calificarlos mediante “estrellitas”.

 
¿Tenían  cálculos sobre el tráfico esperado? 

No. Dado que  es una red completa y a nivel internacional, realmente no se puede calcular.

 
¿Cómo se difunde la existencia de la PIC? 

Primero, a través de los propios Estados. Y también mediante foros de difusión. Por ejemplo, se hizo uno en Aguascalientes, donde Infotec tiene una sede. Allí acudieron los gobiernos de esta entidad, además de los de Jalisco y Zacatecas, con todos los empresarios (CANACO, CANACINTRA,  Consejo Coordinador Empresarial del Bajío); entonces hicimos una presentación. Así también hubieron foros en junio y agosto (en este mes Zacatecas reúne a 8000 empresas). Sigue el COMCE (Consejo Mexicano de Comercio Exterior) que es en Mazatlán; luego, el  5 de septiembre, en  San Luis Potosí el, donde se organiza el Congreso Internacional de  Relaciones Internacionales, entre otros foros.

 
¿Qué tan preparados estamos para que una plataforma  sea verdaderamente capitalizada por los actores para los que fue diseñada? ¿O es un límite para que la plataforma tenga éxito?

No. Yo creo que todo será positivo. La plataforma tiene que facilitar la vida de quienes se dedican a esto del comercio y la exportación. Y las herramientas tecnológicas tienen que evolucionar hasta conseguir que así sea.  La información proporcionada por las empresas para seguir la carretera de la exportación, muchas veces bajo registros solicitados por las autoridades con el objetivo de otorgar recursos, permite que se detecten “baches”, es decir, en dónde las empresas se “atoran”… y ello a su vez permite crear  programas específicos para que las empresas superen esos obstáculos. Así es como lo están haciendo Zacatecas, Aguascalientes y Jalisco.

No creo que haya marcha atrás. El internet llegó para quedarse, y en algún momento tendríamos que contar con algún tipo herramienta parecida a esta plataforma. Hoy existen las ciudades digitales y todos los gobiernos han puesto internet gratuito. Eso nos indica que vamos por el camino correcto.  En este sentido, la plataforma es formativa de esta cultura de la colaboración, de la vinculación en red, etcétera. Para nosotros las universidades nos ayuda mucho a fomentar estas nuevas maneras de  hacer negocio. Es un imperativo aprenderlo, o nos vamos a quedar muy rezagados.

La PIC tiene un 85% de avance en cuanto a sus módulos. El desarrollo correspondiente al módulo de nacionales (con 16 submódulos) ya está completado. Se espera que para el 30 de noviembre el trabajo esté concluido en su totalidad, de acuerdo con los compromisos contraídos con la Unión Europea. 

Para concluir, Rafael Sosa afirmó que el ritmo de trabajo ha sido intenso y adecuado gracias a la solidez del equipo, pero que ni bien se había completado la primera etapa se hizo necesario mejorar la versión 1.0. Así, en junio se lanzó la siguiente versión, y para el momento de esta entrevista se había llegado a la 3.0. No obstante, la plataforma está pensada para ser autosostenible; de modo que se espera que futuras mejoras sean menos sustanciales y casi imperceptibles para el usuario. Bastará con mantener al equipo de IC Hunters y al de soporte técnico.

Entre los retos estará lograr sumar a todos los estados de la República, para cuyo fin se contempla una reunión con la AMSDE (Asociación Mexicana de Secretarios de Desarrollo Económico), a fin de  presentar la plataforma, así como el involucrar a más universidades. 

Otro horizonte es que la plataforma logre replicarse en otros países. Pues la licitación fue internacional y su aplicación no es restringida. De hecho,  el gobierno de Zacatecas facilitó en junio una reunión en McAllen, Texas, en una expo de negocios allá. La naturaleza de la plataforma es buscar la conformación de redes.  

La  página para acceder a la PIC es  http://www.intelligence-online.com/

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Estimado visitante:

CACECA y CACSLA tienen el agrado de invitarle a su próximo congreso internacional “Investigación aplicada para innovar procesos de acreditación nacional e internacional”.

El evento se llevará a cabo en el hotel Fiesta Americana Condesa en Cancún, Quintana Roo, México, los días 11, 12 y 13 de noviembre.

El objetivo es analizar la importancia de la investigación aplicada a la innovación en procesos de acreditación de programas académicos de IES, así como su impacto en organización de los sectores público y privado.

Los contenidos del congreso serán expuestos por expertos e invitados de talla internacional, por lo que la modalidad no contempla la participación mediante ponencias.

Para mayores informes se recomienda también visitar las redes sociales oficiales de los Consejos, dónde aparecen costos y modalidades de hospedaje. Aproveche la tarifa preferencial hasta el 31 de agosto.

Esperamos contar con su valiosa presencia.

Reciba un cordial saludo de parte de nuestro presidente, Dr. Eduardo Ávalos Lira.

Programa Preliminar V2-01

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